Sin titulo ii

La mente no descansa ni en el sueño,
recorre cada puerta, cada muro,
regresa al mismo punto desde el puro
impulso de moverse, siempre dueño.

Trazó el camino y olvidó el diseño
Los otros se alejaron hacia el muro
siguió girando, meticuloso, duro,
volvió al principio, pertinaz, pequeño

Nadie lo espera ya del otro lado.
El pensamiento fiel nunca lo deja,
los sigue como sombra o como queja.

Y así camina, solo y extraviado,
recorre cada puerta, cada muro,
la mente no duerme ni en el sueño.